Presentación: ¡Hola! Soy Laura, y esta es mi Ruta hacia el Español

Me llamo Laura, soy de un pequeño pueblo de Valencia, y mi fascinación por las lenguas comenzó desde muy joven. Estudié Traducción e Interpretación en la Universidad de Alicante, una carrera que me permitió adentrarme en el mundo de los idiomas y descubrir su poder para conectar culturas, abrir puertas y crear puentes entre personas.


Mi sueño siempre ha sido ser intérprete de conferencias, una meta que me motivó a estudiar y a perfeccionar mis habilidades lingüísticas. Sin embargo, la vida tiene una forma curiosa de guiarnos hacia lo que realmente necesitamos. Después de terminar mi carrera, me encontré en un período de reflexión sobre mi futuro. Durante dos años, me cuestioné qué quería hacer con mi vida, hasta que tomé la decisión de hacer las maletas y mudarme a Múnich, en busca de nuevas experiencias y oportunidades.

Allí, conseguí trabajo en un hotel y más tarde en una ludoteca. Estos trabajos no me proporcionaban mucha  estabilidad económica y pronto me di cuenta de que tampoco me llenaban. Mi verdadera felicidad la encontraba solo cuando me llamaban desde el Instituto Cervantes para hacer alguna sustitución. Fue en esos momentos cuando descubrí que enseñar español era lo que realmente quería hacer con mi vida. Aunque no tenía el máster en ELE ni formación específica, mi pasión por la lengua y mi capacidad para enseñar me impulsaron a dar el paso.    

El Instituto Cervantes siempre había sido un sueño para mí, especialmente después de mi Erasmus. Así que, me armé de valor y presenté mi solicitud para ser profesora colaboradora. Al principio, no fue fácil, ya que no tenía la formación formal en ELE, pero el director del Cervantes me dio una oportunidad y empecé a cubrir sustituciones. Cada vez que me llamaban, sentía una enorme felicidad, porque estaba trabajando en algo que realmente me llenaba. Ahí descubrí que el español no solo era un idioma, sino una herramienta poderosa para conectar con las personas y hacer una diferencia en sus vidas.

En Múnich, donde el costo de vida es alto y la economía es difícil, vi cómo el español se convertía en mi aliado. Me di cuenta de que enseñar español no solo me permitía seguir mi pasión, sino también vivir y prosperar en un entorno internacional. Sin embargo, en septiembre, casi dejé todo atrás. Sentía que no podía seguir equilibrando mis responsabilidades. Fue entonces cuando Eva, una profesora del Cervantes, me animó a seguir adelante y me habló de la posibilidad de hacer un máster en ELE. Gracias a su apoyo, decidí seguir mi sueño y ahora estoy aquí, formándome para ser una mejor profesora.

Hoy, aunque mi sueño de ser intérprete sigue vivo, soy feliz dejando una huella en mis estudiantes. Guiarlos en su aprendizaje del español es un verdadero regalo, y mi misión es hacerlo con entusiasmo, pasión y dedicación. Porque enseñar un idioma es mucho más que transmitir conocimientos: es un viaje emocionante, lleno de desafíos, descubrimientos y, sobre todo, la oportunidad de compartir algo único.

Estoy emocionada por lo que el futuro me depara y por poder compartir esta experiencia con vosotros. La vida da muchas vueltas, y aunque no siempre sabemos hacia dónde nos lleva, lo que sí sé es que estoy en el camino que siempre quise recorrer. 


¡Y qué suerte que mi viaje me haya traído hasta aquí!


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